La definición de esta palabra, con denotaciones claramente demagógicas y sectarias, es para echarse a reír, «menores no acompañados» y toda esta patulea de políticos de mierda que mantenemos, gobernando con nuestros impuestos que ellos utilizan para vivir como potentados, sin ninguno saber hacer la O con un canuto, repiten la monserga sin siquiera sonrosar, solo un poquito, sus caras de cemento armado.
El negocio de traer tanto «neurocirujano» en patera, es un escándalo a nivel humanitario de proporciones enormes que están forrando a ONG creadas para tal fin y otras ya existentes, como Cruz Roja, que también es beneficiaria del crimen de traficar con seres humanos y cobrar por ello. Pero este grave problema tiene mucho más calado y aristas de lo que ya empezamos a ver en nuestros pueblos y ciudades, una inseguridad incrementada con datos poco dudosos de las policías, nacionales, autonómicas y locales.
Este es un problema político y de pactos secretos entre gobiernos de indeseables, como el nuestro y el de Marruecos, aderezados con informaciones oscuras que mueven al chantaje.
Consentir que Marruecos haciendo un «butrón», como se hizo en una llegada masiva, incluso hasta televisada, ya hace unos meses de esta gente y ver a las policías y fuerzas militares moras ordenando y facilitando el paso de estos jóvenes, nada de niños, y por parte española consentir la invasión, hace sospechar todo lo peor de este gobierno y de una oposición indigna y «palmera» en una situación, como digo, invasiva e ilegal. Partiendo de que además todas estas instituciones mafiosas, gubernamentales y todas las otras que chupan de presupuesto, utilizan un lenguaje equívoco, ¿IRREGULARES?, para nombrar al problema que cada día crece poniendo en una grave y real situación de quiebra de los servicios del Estado, sanidad, educación, trabajo, ayudas sociales, etc, al no poder soportar un incremento de servicios masivos de mantenimiento de estos ILEGALES, este es su verdadero nombre.
Toda persona que entra a un país violentando fronteras e indocumentado es ilegal y no «irregular». Esta denominación la utilizan porque no criminaliza y pasa más fácilmente ante el buenismo de una sociedad instalada en la idiocia.
Si partimos de algo tan evidente de que estos fulanos de menores tienen, lo que yo de monja ursulina, y que además vienen de países, la mayoría de ellos son musulmanes, y, por tanto, incompatibles con la civilización occidental. Sí además de todo lo expuesto, los traen con gastos pagados y móviles de regalo para el fomento del «efecto llamada», tenemos la «tormenta perfecta» instalada en nuestros barrios, calles y plazas, fomentando una inseguridad y delincuencia cada día más virulenta.
Insistir en llamarlos ilegales, no es cuestión de dureza, sino de precisión. El respeto al Estado de derecho, empieza por el respeto al lenguaje. Un país que renuncia de forma torticera a llamar a las cosas por su nombre, está renunciando también a defender sus fronteras, sus leyes y en definitiva su soberanía. La inmigración ilegal existe porque hay leyes que se infringen. No es una cuestión de «regularidad» o «irregularidad».
Estoy hablando de personas que han entrado en España sin cumplir la ley. A eso se le llama ILEGALIDAD y hay que actuar, primero deportándolos a todos, sin dejar ni uno, y al mismo tiempo para evitar más incursiones indeseadas defender nuestras fronteras de forma contundente, por tierra, mar y aire. Lo demás son eufemismos.

Donde puedo enviarles un video muy «interesante». Vivo en Ceuta y les va a sorprender.