Esto que ocurre en España es tan surrealista que se impone de forma clara y unánime una respuesta que fulmine de una vez el terrible desastre que arrasa este país aderezado con, volcanes, riadas, apagones e incendios, y exigir en masa, no solo las ayudas «mentirosas» que ni llegan, ni llegaran, sino también responsabilidades políticas a toda esta banda de desgarramantas que nos roban y que deberían acabar entre rejas.
Mientras el canalla del presidente pasaba sus vacaciones en un palacio, al que según documentación de Patrimonio Nacional no tenía por qué ocupar para disfrute de sus vacaciones privadas, como digo, mientras este chulo hortera «okupaba» un sitio que no le correspondía «allanar», España ardía y sigue ardiendo como nunca antes conocimos un desastre parecido, pues bien, después de esos días de «merecido descanso» apareció de forma breve para proclamar la terrible verdad, «los incendios son debidos al cambio climático» y puso en conocimiento de la opinión pública, la pagada por ellos y la otra, una ley que evitará, dentro de lo razonable, los efectos de este invento creado por ellos para seguir sin hacer nada y forrándose con nuestro dinero y el miedo de muchos ciudadanos dispuestos a tragar con lo que les echen.
¿Que hizo después del anuncio? Coger a «la imputada/o» y en un corto viaje dirigirse, para seguir descansando, al hotel más lujoso de Andorra, 2.500 € la noche, y como si fuera una estrella del Rock reservó, toda una planta de dicho hotel. Lo que no sabemos es si, en su séquito también figuraban, el Tito Berni, Ábalos y Koldo.
Mientras esta vergonzosa situación estaba pasando la oposición salió a la palestra para hacer, como siempre, un ridículo tan espectacular que hasta en el prestigioso periódico «Financial Times» se cachondearon de la ocurrencia del líder del PP,
El paleto con cara de lechuza estrábica, señor Feijóo, dentro de todas las posibles estratégicas contra la inutilidad de un gobierno criminal y corsario, tuvo la brillante idea de decir con ese «meneito de cabeza» y esa contundencia impostada que tienen todos esos políticos de cuarta categoría, que si se tragan un mosquito tienen más cerebro en el estómago que en la cabeza, que cuando él gobierne, bla, bla, bla, creará una base nacional de pirómanos y piensa además colocarles una pulserita de seguimiento. Ni al gran Gila se le hubiera podido ocurrir tal cosa para una de sus geniales llamadas ¿Es el enemigo?
La verdad es que si este indigente mental es la tabla de salvación para salir de este caos, vamos listos.
Este personaje en su dilatada carrera política tiene, cuando ejercía de presidente de Galicia en su debe, y pongo solo dos ejemplos, la mayor inmersión lingüística del gallego, con multas incluidas, nunca conocidas hasta su mandato. Durante la «gripe china», amenazó con imponer a los ciudadanos que se negaran a inocularse las mal llamadas vacunas, multas de hasta 10.000 € . Este sujeto es el «nuevo líder» que trajeron de su pueblo a la política nacional quitándole la boina calada hasta las cejas y la gaita que llevaba bajo el brazo cuando les salió mal desde la cabeza pensante del partido, o sea del «presi» la «ejecución» política de Isabel Ayuso, y esa «cabeza pensadora» , Pablo Casado «el torpe», tuvo que desaparecer como el gato escaldado del agua huye. Como he indicado de Feijóo ya se ríen hasta en el extranjero.
Hagamos un poco de historia recurrente. Alfonso X, el sabio. Ordenanza de las Cortes de Valladolid de 1258. «Manda el Rey que non pongan fuego para quemar los montes: e al que lo fallaren faciendo, que lo echen dentro; é si non lo podieren aver, que le tomen lo que ubiere». Ya no quedan ni reyes, ni políticos como antes ¿Se imaginan a Feijóo en la corte de Alfonso X? ¿«El Tonto de las pulseras» contándole su «brillante idea» a su majestad? Aviso a navegantes, esto es lo que hay.

Hay tontos que tontos nacen,
hay tontos que tontos son,
Y hay tontos que tontos hacen,
a los que tontos no son.
Y este Feijoo ocupa todas las categorías.