
Plataforma 2025, creada en contraposición al año conmemorativo del 50 aniversario de la muerte de Franco por parte del Gobierno, suma ya más de 1.000 adhesiones. El colectivo arrancó el 3 de febrero con 74 firmantes de su manifiesto, entre ellos cuatro nietos de Franco –María Aranzazu, María de la O, Cristóbal y Jaime Martínez-Bordiú Franco–; el ex teniente coronel de la Guardia Civil Antonio Tejero, protagonista del golpe de Estado de 1981 y sus hijos Ramón, sacerdote, y el coronel Antonio Tejero, entre otros. Posteriormente se sumó Luis Alfonso de Borbón, bisnieto de Franco y presidente de honor de la Fundación Nacional Francisco Franco (FNFF).
La FNFF prosigue su propio calendario cultural, un contraprograma alternativo que desarrolló una segunda tanda de conferencias sobre «El nuevo Estado 1936/1975», en el Centro Cultural de los Ejércitos, ubicado en Madrid; así como la conferencia sobre «La Transición. De las Leyes Fundamentales a la Constitución», en La Coruña, y hay previstos el 29 y 30 de marzo un gran acto en jornada completa en Oviedo, el 1 de abril en Valencia y Madrid, y el 25 en Santander.
Nuevas adhesiones
Precisamente la Fundación Franco figura entre las diez hermandades, asociaciones y entidades privadas que se han incorporado a Plataforma 2025. Se trata de la Asociación Ahora España; Asociación Nacional, Cultural e Histórica de Víctimas del Frente Popular; la Fundación Blas Piñar; la Asociación Gerona Inmortal; la Asociación Custodia al Monumento a los Legionarios Rumanos Caídos en Majadahonda; la Hermandad de Defensores de Oviedo; la Asociación Luz de Trento; El Español Digital y SND Editores.
La actividad de Plataforma 2025 también se ha dirigido a responder a un evento protagonizado por uno de los asesores de «España en libertad», el historiador Julián Casanova, que acaba de presentar una nueva biografía sobre la figura de Francisco Franco.
Para el colectivo, el autor «reconocería» durante el acto –que contó con la asistencia de la vicepresidenta segunda y ministra de Trabajo, Yolanda Díaz, y el secretario de Estado de Memoria Democrática, Fernando Martínez– que el libro es «una síntesis de otras síntesis», que bebe de Paul Preston y Ángel Viñas, echando por tierra una labor de investigación detallada y de estudio de archivos, que «se quedó en excusatio non petita».
Pero es una afirmación de Casanova –que Franco es una figura «incómoda, porque cuesta decir la verdad: no representa el heroísmo ni la gloria de la Patria»– la que desata la mayor crítica del colectivo por considerarla como «la más vil y mezquina de quien perpetró toda esta sarta de mentiras, sandeces, contradicciones y errores de bulto». Porque, en su opinión, sí personificó el «heroísmo, la grandeza y la gloria de España» en una triple vertiente: «Como soldado, como estadista» y «como cristiano».