
Reconozco la indignación que me producen, seguramente bien teledirigida por los que mueven el cotarro, las reacciones de mis compatriotas ante hechos tan graves como los ocurridos recientemente en Valencia. Por la falta previsora de un criminal gobierno, tanto nacional como autonómico que prefieren destinar dinero público en otros asuntos que posiblemente tenga que sentenciar la justicia, ya veremos, antes que prevenir un desastre que se repite desde hace siglos, aproximadamente cada 25 años, y si este ocurre estar preparados con todos los medios del Estado para actuar de forma inmediata, ellos se cruzan de brazos.
La criminal dejación de este gobierno de mafiosos asesinos ha provocado 220 muertos y varios desaparecidos y además la destrucción total de media región valenciana. Ellos tenían un objetivo bien marcado: desgastar al gobierno del incapaz de Mazón. ¿Y el pueblo como ha reaccionado? Pues teniendo en cuenta la ingenua mentalidad bovina de esta sociedad en coma, colgando sabanas en edificios devastados con un lema superbonito: «Solo el pueblo salva al pueblo», muy emocionante pero falso.
Aunque la gente coja una escoba y una plancha de cartón para reducir el agua y el barro de las calles, esto no sirve absolutamente de nada y traduce el mensajito como la respuesta lasa y vacía de un pueblo ya puesto de rodillas que le pueden hacer lo que esta banda quiera.
Os van a ayudar una puta mierda. Mientras que vosotros, ciudadanos valencianos, sigáis en la dinámica del lloriqueo, besamanos, y misas oficiales por los difuntos, os vais a comer un marrón maloliente. Con esa actitud borreguil y cobarde no dudéis que, igual durante el genocidio del Covid, os sacaban a los balcones y ventanas para aplaudir como focas, os lo vuelvan a pedir, mientras ellos se descojonaran de risa.
Lo de Valencia ha sido bastante peor que lo del volcán de La Palma, sin quitar un ápice de importancia al desastre canario. Allí se dirigió este demente que ocupa la presidencia del gobierno con los votos de una gentuza como él y prometió de todo y más hoy en día los canarios afectados siguen hacinados en contenedores de obra, mientras que los negritos de las pateras viven y delinquen como quieran. ¿Y el pueblo de La Palma, ante este panorama de desolación, ¿qué hacen? Nada.
Les han ofrecido, como en el caso de Canarias, ayudas con trampa. Hablan de conceder créditos ICO que las empresas deberán devolver y yo me pregunto y les pregunto a ustedes ¿Cómo un autónomo, o empresa que lo ha perdido todo va a poder afrontar desde la total insolvencia los pagos de un crédito? Una tomadura de pelo más. De lo del Consorcio de Seguros mejor no hablar, otra chorizada.
Seguir demostrando vuestra indigencia mental y vuestro poco empuje combativo. Seguir colgando de vuestras casas en ruinas eslóganes que dan pena y rabia como este «del pueblo y la salvación». Seguir mandando a tres pobres víctimas a las Cortes con cajitas de cartón y trozos de fangos, así. NO OS VA A SALVAR NADIE.